Curruca cabecinegra, padres valientes

Acabo de presenciar algo que nunca antes había visto. Todo ha sucedido en una zona ajardinada cercana a mi casa, que llamo los “jardines principales del Polígono de Santa Ana” (Cartagena). Es una zona especial, con mucho “bicherío” y tan cercana a casa que no resistí la tentación, hace muchos meses, de hacerle un seguimiento ornitológico, pero de esto te hablaré otro día.

Con mi cámara “en ristre” y mientras regreso al coche tras terminar mi censo quincenal, voy atento a los sonidos, tratando de detectar especies nuevas, que aún no he censado, y así completar el listado de especies hoy presentes. Algo me llama la atención, un par de voces de alarma de curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), no es especie nueva por lo que no le presto más atención, pero reconozco esa “regañina”. Algo las ha enfadado, pienso, y ese algo soy yo. Sé que, por fechas y situación, deben tener pollos volanderos cerca y están muy nerviosas y preocupadas.

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) juvenil. Jardines del Polígono de Santa Ana (Cartagena).

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) juvenil. Jardines del Polígono de Santa Ana (Cartagena).

Decido apresurar mi paso para no molestar pero antes de que dé el primero la hembra se tira al suelo a unos 5 metros de mi, y sale “trastabillada” cola y alas abiertas, corriendo tan apresurada como torpemente. ¡Está herida!, pienso por un segundo, pero rápidamente reconozco este comportamiento como algo habitual en las aves que crían en el suelo (chorlitejo, alcaraván, cogujada, …), aunque la cabecinegra no nidifica en el suelo, de ahí mi sorpresa. Es una maniobra de distracción ante la cercanía de un posible predador a sus pollos pequeños, que aún no pueden volar, presas muy fáciles. Un comportamiento de “fingimiento” de “ala rota” o de “graves problemas” que estimula al predador a perseguirlo, precisamente lo que quiere el ave que finge, y alejarlo así de su descendencia, librándola del evidente peligro. Nunca lo había presenciado en la curruca cabecinegra.

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) hembra adulta "fingiendo" problemas. Maniobra de distracción. Jardines del Polígono de Santa Ana (Cartagena).

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) hembra adulta “fingiendo” problemas. Maniobra de distracción. Jardines del Polígono de Santa Ana (Cartagena).

Con estos pensamientos, me alejo un poco y eso la tranquiliza, provocando una “sanación” inmediata y milagrosa a todos sus “males” y con una rápido y corto vuelo se dirige hacia donde partió.

La casualidad hace que el vigilante del Parque que, por las veces que me ha parado y hemos charlado sobre lo que hago (alguien con prismáticos y cámara de fotos en un jardín muy frecuentado, uy, uy, uy, muy sospechoso, verdad) ya casi es mi amigo, detiene su vehículo y me sale al paso. “Mi mujer ha visto estos días atrás un búho volando junto a la avenida arbolada, muy cerca de las casas”, empieza a contarme. Yo aún estoy pensando en las cabecinegras e intento localizar el polllito, cosa que no tardo en hacer ante su primer movimiento. Está en el suelo, junto a un tronco de falso pimentero (Schinus molle).

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) pollo. Jardines del Polígono de Santa Ana (Cartagena).

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) pollo. Jardines del Polígono de Santa Ana (Cartagena).

Antes he pasado a menos de un metro de él y no lo he pisado de milagro. Pero entre palabra y palabra, veo como un perro y su dueño se acercan a la zona “frágil”. Esto vuelve a provocar que tanto el macho como la hembra cabecinegras vuelvan al suelo, y vuelta a empezar su maniobra de engaño. Logran captar la atención del perro y despistarle, en un alarde de valentía y teatralidad, sacándolo de la zona.

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) hembra adulta. Jardines del Polígono de Santa Ana (Cartagena).

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) hembra adulta. Jardines del Polígono de Santa Ana (Cartagena).

Termino la conversación y me despido del vigilante, reinicio mi camino pero no me resisto a girar la cabeza para ver durante un instante que ocurre con las cabecinegras y … “vaya por dios” otro perrito que se acerca, pero esta vez solo y derecho a la pequeña bolita emplumada, al pollito de cabecinegra objeto de tantos desvelos de sus padres. No lo pienso y en una marcha apresurada me sitúo a un par de metros del pequeñín, por si tuviera que ahuyentar al perro. Y de nuevo los padres se tiran al suelo, más preocupados por el perro que por mi, y vuelta a empezar con su obra teatral que finaliza de la misma manera exitosa.

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) hembra adulta "fingiendo" problemas. Maniobra de distracción. Jardines del Polígono de Santa Ana (Cartagena).

Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) hembra adulta “fingiendo” problemas. Maniobra de distracción. Jardines del Polígono de Santa Ana (Cartagena).

El perro sigue su camino y yo el mío y pienso que suerte tienen estos pollitos de cabecinegra de tener padres tan valientes e inteligentes, ¡¡¡ que buenos padres !!!.

Para mi, por la experiencia de campo, destacaría como unos excelentes padres a la gaviota patiamarilla y al ánade azulón, habiéndoles presenciado cosas que me parecieron asombrosas. Y, que casualidad, dos especies con gran éxito y mala prensa, al menos la gaviota (“rata con alas”). Hoy mismo he leído que la prensa inglesa refleja unas palabras de su mandatario David Cameron, calificando a las gaviotas como “problema” y enfatizando que “algo habrá que hacer”, simplemente por hacer su papel como predadores en la jungla de asfalto que les hemos impuesto y a la que ellas se han adaptado admirablemente. La verdad, me ha parecido muy raro, viniendo de un país con la “cultura ornitológica” del Reino Unido.

Gaviota patiamarilla (Larus michahellis) y ánade azulón (Anas platyrhynchos) hembra.

Gaviota patiamarilla (Larus michahellis) y ánade azulón (Anas platyrhynchos) hembra.

Creo que somos muy injustos juzgando y condenando a las aves de mayor éxito olvidando que lo son, precisamente, por aquellas características sobresalientes y admiradas cuando las empleamos en la especie humana, como por ejemplo: inteligencia y valientía. ¿Acaso es un atisbo de competencia interespecífica?.

¿Cual te parece es la especie que podría ser calificada como “mejor padre/madre?.

Saludos.

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2 comentarios en “Curruca cabecinegra, padres valientes

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