El valor de la biodiversidad

Después de celebrar el Global Big Day, debemos reconocer en las cifras de resultados un gran éxito en la convocatoria: más de 100 países participantes en todo el mundo, observando en 24 horas un total de 6.064 especies (60 % del total mundial), a través de la participación de 13.768 participantes. El equipo del Laboratorio Cornell: “Team Sapsucker”, la entidad convocante, logró 320 especies en Panamá, su zona de observación este año.

Team Sapsucker in Panama (L-R) Carlos Bethancourt, Chris Wood, Jessie Barry, Tim Lenz, Marshall Iliff. Photo by Carlos Gómez

Team Sapsucker in Panama (L-R) Carlos Bethancourt, Chris Wood, Jessie Barry, Tim Lenz, Marshall Iliff. Photo by Carlos Gómez

En España se observaron 222 especies, que representan aproximadamente un 58 % del total que podrían ser vistas (570 especies el total nacional, si 1 de cada 3 son rarezas, nos quedan 380 especies “habituales”).

XV Maratón Ornitológico, Cartel anunciador

XV Maratón Ornitológico, Cartel anunciador

¿Pero que valor tienen actividades como el Global Big Day?. 

Desde hace unos años, siguiendo el camino marcado por los países “punteros” en esto de la observación de aves, se realizan “maratones ornitológicos” en España. Este 2015 se celebró entre finales de abril y principios de mayo el que ya fue XV Maratón ornitológico 2015 – SEO BirdLife (206 especies, el ganador). Incluso en la Región de Murcia, donde vivo, ya celebramos nuestro primer maratón (año 2012, 113 especies, el ganador). El maratón se define (según SEO-BirdLife) como una “actividad lúdica que pretende fomentar la conservación”.

Observando aves en el Salto del Gitano, Monfragüe

Observando aves en el Salto del Gitano, Monfragüe

Hablar de maratones es hablar de biodiversidad. La biodiversidad como parámetro de los ecosistemas, indicador de riqueza y abundancia, valor de conservación, calidad de hábitat, … atesora muchos matices en su uso, pero sin duda es un valor en “alza”. Cualquier Congreso, Jornada, o Simposium actual que se precie, debe manejar esta palabra talismán en su título, situándose de este modo en una especie de “status superior” al que los participantes potenciales no se pueden resistir.

Cartel IV Feria de la Biodiversidad, Cartagena

Cartel IV Feria de la Biodiversidad, Cartagena

Entonces, buscar la observación directa “in vivo” de una gran cantidad de especies de aves, supone “coquetear” alrededor de uno de los conceptos mas utilizados y respetados en los últimos años dentro de la biología de la conservación. Entonces, ¿porque me parece que hay cierta corriente de opinión entre los (algunos) ornitólogos, que no terminan de ver bien o entender a aquellos que disfrutan con hacer largas listas de especies, recorriendo cientos (miles) de kilómetros con la intención de sentir en “carne propia” uno de los más venerados y modernos conceptos dentro de la ecología?.

Yo expreso mi deseo, en cada circunstancia de la vida, de aprovechar lo mejor de cada moneda, su cara positiva, y hacer como que no veo (aunque siempre está presente) la negativa. Porque todas las monedas, TODAS, tienen dos caras. Así que me declaro un ferviente defensor del sano disfrute de la observación de un ave que nunca he visto. Me encanta el nerviosismo y dulce desasosiego que me invade cuando observo por primera vez una especie. Mi gran pena es que el día no tuviera más horas, porque los programas de seguimiento que realizo habitualmente (SACRE, NOCTUA, SACIN, Atlas de nidificantes, de invernantes, de rapaces migrando, cotorras, cormoranes, … , y otros personales) no me permiten, además, salir a “bichear” rarezas. Así que me conformo con “bimbar”, cuando mi propia actividad de censos lo permite, aquella especie rara que se cruza en mi camino. Todo no se puede tener, que le vamos a hacer. Pero para mi lo más importante es “remar” hacia la información para la conservación.

Megaceryle alcyon, 16/11/2009, Cartagena, primera cita en España

Megaceryle alcyon, 16/11/2009, Cartagena, primera cita en España

Pero como soñar es gratis, e imaginar una sanísima costumbre, me pregunto ¿a donde tengo que viajar para disfrutar con la mayor biodiversidad de aves en este pequeño y hermoso planeta?. No es fácil la respuesta, pero siempre que lo hago mi lista empieza con 5 países: Colombia, Perú, Costa Rica, Brasil y Ecuador. Sin embargo, como mi corazón darwiniano “tira mucho” y las islas Galápagos son más que un símbolo en biología, finalmente me quedo en Ecuador (soltando alguna que otra lágrima al dejar para mejor ocasión a Colombia y Perú).

Islas Galápagos. Imagen: Andrés Segura Tortosa

Islas Galápagos. Imagen: Andrés Segura Tortosa

Así que, la primera parada, la empezaría en un lugar tan especial como el área de Cosanga-Narupa en Ecuador. Este lugar tiene algo maravilloso para un amante de las aves. El conteo navideño de aves en 2014 produjo la cifra de 531 especies en 24 horas con 117 voluntarios, siendo merecedor del título de “primer lugar en el mundo en avistamiento de aves en un día”. Cuando dejamos de lado el hecho del “record” y profundizamos en el hecho “biológico”, encontramos que en esta pequeña área, con un desnivel entre 1000 y 2700 metros s.n.m., existe la increíble cifra de 580 especies de aves observables.

¡¡ Pa volverse loco !!.

Ecuador, paraíso de las aves y del ornitólogo

Ecuador, paraíso de las aves y del ornitólogo

Con apenas 9 años de existencia en este lugar, el evento “conteo navideño de aves”, ha conseguido consagrar el área Cosanga-Narupa en el universo ornitológico.

El origen de este conteo navideño arranca en 1900, cuando el ornitólogo americano Frank Chapman propuso cambiar una tradición consistente en reconocer como campeón a la persona que pudiera cazar el mayor número de aves o mamíferos en los campos durante los días navideños. Chapman, junto a 27 amigos, las contaría en vez de matarlas, y aquel día de Navidad de 1900 fue el primero de otros muchos que le sucederían.

Resulta curioso comprobar como, más de un siglo después, siguen presentes ambas iniciativas, por un lado la caza y muerte de seres vivos, por otra la observación y respeto a la vida.

El listado de lugares “muy especiales” para el ornitólogo en esta zona del mundo parece inacabable: Mindo, Reserva Ornitológica Antisana y Pululahua (Pichincha), La Perla (Santo Domingo de los Tsáchilas), Cosanga (Napo) Parque Nacional Yacuri (Zamora Chinchipe), Parque Nacional Sangay (Morona Santiago), Pacoche y Salango (Manabí), Loma Alta (Santa Elena), Galápagos y muchos más.

Ecuador, paraiso de aves:

Así pues, Ecuador, el cuarto país en el mundo en biodiversidad de aves (1.630 especies), es y será el objetivo viajero-ornitológico de mi vida.

¿Cual es el tuyo?.

Saludos.

Enlaces de interés.

Circuitos de Ecuador ocupan primero y segundo lugar en conteo de aves 2014, anunció National Audubon Society

Conteo navideño de aves, Audubon

Donde encontrar aves en Ecuador, Narupa

Crónica XV Maratón Ornitológico SEO BirdLife 2015

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2 comentarios en “El valor de la biodiversidad

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